lunes, diciembre 18, 2006

Roy Lichtenstein, en la frontera del arte.





Roy Lichtenstein nació en 1923 en Nueva York, y al principio se dedicó a la pintura abstracta, el expresionismo y las construcciones de maderas pintadas. Afortunadamente en 1961 recondujo su carrera artística -lo de las maderas no iba por buen camino- e inventó el arte pop. Lichtenstein enseñó aquel año a Leo Castelli unas pinturas sobre tiras de cómics y éste las aceptó para su galería. Curiosamente semanas después Andy Warhol le mostraría a Castelli sus propios cuadros de cómics -¡vaya coincidencia, señor Warhol!-pero al ver los cuadros de Lichtenstein Warhol renunció a seguir por ese camino y se dedicó a la repetición de marilyns y maotsetungs. A pesar de que ambos habían confluido en el mismo punto los estilos eran muy diferentes, Warhol aún era fiel a la pincelada expresionista mientras que Lichtenstein había utilizado los puntos bendei y las superficies de color uniforme y los perfiles negros y gruesos, pero fueron sobre todo el uso de los puntos bendei lo que venció a Warhol hasta tal punto que éste se dolía por no habérsele ocurrido a él antes. Los puntos bendei los inventó en el siglo XIX Ben Day, y son signos técnicos de impresión, definidos como gradaciones de color en líneas y texturas, es decir, las diferentes partes eran concebidas como secciones perfiladas que podían rellenarse con pequeñas formas geométricas y circulares. Lo de los puntitos bendei está muy bien pero yo creo que sólo son una anécdota en la pintura de Lichtenstein. Él acercó el mundo popular al arte, más que el arte al mundo popular. Cogió unos dibujitos típicos de cómics y le dió un tratamiento artístico, convirtiendo una mera viñeta de tebeo en un cuadro. Para ello utilizó una serie de estrategias pictóricas como los ya mencionados puntos bendei (puntitos que dan volumen, sombreado y profundidad a las figuras), o el gran tamaño de los cuadros, o -y esto es lo que yo considero más artístico- la elección de un momento, de una situación, de forma que ésta sea merecedora de la calificación de obra de arte. Quiero decir, Lichtenstein disponía de una sola viñeta para expresar lo que necesitaba. Si bien el tratamiento técnico del cuadro era casi abstracto -él mismo confesaba pintar la mayor parte del tiempo con el cuadro boca abajo, de forma que la figuras quedaban totalmente despersonalizadas-, y el uso de los colores minimalista -a menudo muy restringido en número y siempre colores puros-, lo cierto es que tras las pinturas de Lichtenstein se esconde el sentimiento humano más cercano, el que todos podemos reconocer, el que está exento de simbolismos. Incluso cuando pintaba escenas de guerra Lichtenstein admitía no estar haciendo una crítica de la guerra del vietnam sino una "definición americana de las imágenes de la comunicación visual". Lichtenstein se abstrae de cualquier sentido simbólico de sus pinturas -lo cual no deja de ser una forma de hacer pintura abstracta. Los textos que incluye en sus cuadros son más despistadores que descriptivos debido a la ambigüedad de los mismos: "I know how you must feel, brad.."; "I am supossed to report to a mr. bellamy. I wonder what he´s like."; "Vicki! I--I thought I heard your voice!", etc. La pintura de Lichtenstein tiene muchos referentes históricos, y el primero de ellos es el puntillismo de seurat debido lógicamente a los puntos bendei pero la verdad es que la única relación existente entre ambas técnicas es el tratamiento abstracto de lo figurativo. Lichtenstein revisó a grandes maestros como Picasso "femme au chapeau"; Carrá "jinete rojo"; Marc "escena forestal", aunque yo veo esto más como un juego o como una elección del motivo pictórico para realizar una síntesis a través de su lenguaje personal que como una influencia o un intento de popularizar otros estilos de pintura, y creo que precisamente esta fase de su obra es la menos afortunada. Yo creo que lo impactante de Lichtenstein es la forma en la que su arte se encuentra en la frontera entre el arte y lo publicitario -al igual que Warhol-, o entre el arte y los productos de consumo popular -el cómic-, o entre el arte y lo puramente decorativo -al igual que el art decó del cual era devoto y que según él "las cosas obvias, la simplicidad y la geometría y todo eso, por influencia de las manifestaciones de Cezanne sobre el cubo, el cilindro y el cono, todos fueron convertidos en obras de arte y en despropósitos, aunque de vez en cuando eran despropósitos muy bellos".
Lichtenstein dijo: "siempre he querido saber la diferencia entre un rasgo que fuera arte y uno que no lo fuera", y por eso puede que dedicara su vida a indagar en esa frontera, pintando siempre al límite de lo comúnmente entendido como artístico, y por eso puede que el equilibrio que encontró justo en ese límite sea uno de los misterios de la historia más reciente de la pintura.

1 comentario:

pirlosky dijo...

hola.
quiero llamar la atención sobre la aparición estelar del sr. castelli en la historia del arte.
¿porqué? porque este señor fue el que inventó el pop, no linchestein, ni warhol (bueno este sí un poquito) ni los bitels. y lo inventó para ganar dinero. y el truco básicamente fue aprovechar el tirón que tuvieron los pintores expresionistas sobre el público norteamericano, hasta entonces muy alejado de la pintura, del arte o de la cultura en general. como la pintura expresionista era un poco complicadita para el profano y pasado el interés despertado por la aparición de esta nueva bohemia (por primera vez no europea), el astuto castelli le dio cancha a estos señores de los puntitos y los comics y otras zarandajas. Magistral jugada que tuvo el resultado que comentaba al principio, la aparición del marchante en la galaxia artística.