martes, octubre 20, 2009

Vertedor






Ciclo pintores malagueños:

Vertedor al cuadrado en Bezmiliana.



Tenía un poco abandonada esta sección de "pintores malagueños" así que voy a recuperar un poco el tiempo perdido para comentarun poco la exposición que los Vertedor (padre e hijo) presentan en la, fabulosamente restaurada (por el estudio del arquitecto Álvaro Mendiola en 1992), Casa Fuerte Bezmiliana, en Rincón de la Victoria, Málaga. Con el título de con/.fussion estos malagueños se adentran en el paisaje abstracto con gran acierto y eficacia. Las dos salas de la Casa Fuerte exponen una serie de cuadros sin título realizados con técnicas mixtas y con gran presencia matérica. Un aluvión de ideas geométricas y coloristas comprenden el hilo conductor -más estético que temático- de la muestra. Ninguno de los cuadros tiene título, lo cual dificulta un poco la labor del comentarista. Por otro lado tampoco están marcados cuáles son de José Vertedor (nacido en 1954, padre) o de José Antonio Vertedor (nacido en 1978, hijo), lo cual dificulta aún más la actividad crítica. Si a eso unimos que la línea discursiva de los dos pintores son muy afines, nos encontramos con otro obstáculo más. Puede que estas circunstancias -si bien algunos cuadros están firmados y pueden concerse su autoría (como Vertedor Romero supongo que el hijo, tampoco sabemos el nombre completo de los dos)- hayan sido buscadas para que la exhibición -empleando mal un anglosajonismo- sea unitaria, y que el trabajo de los dos artistas confluyan en un mismo camino artístico. La verdad es que con la ayuda del pequeño catálogo gratuito editado por el ayuntamiento del Rincón nos aclaramos un poco -ya que con él podemos averiguar la autoría de algunas obras, no de todas -CONFUSIÓN. Las formas más cerradas, con colores mates en circunscripciones bien delimitadas del hijo contrastan con el estilo más libre del padre. Pero esto no siempre sucede así y a veces cuando creemos estar ante la obra del hijo en realidad estamos ante un Vertedor padre, y viceversa, de manera que parece que los dos artistas se han influenciado mutuamente, enriqueciendo ambas paletas en todos los sentidos -FUSiÓN. Vemos algún eco de Peinado -e incluso pienso en Stäel en algún cuadro, ¡en serio!- en el padre, y de formas más modernas en los dos con uso de arpilleras, y diversos collages, mucha materia, mucho trabajo, mucha dedicación, muchas horas frente al lienzo, en definitiva. Para mi es difícil hablar de pintura abstracta (y de cualquier estilo, por dios, que soy un simple aficionado sin estudios artísticos), pero para dar una idea al lector diré que las superficies están muy trabajadas, que son cuadros para perderse en ellos, dedicarse a seguir cada línea, cada raspado, cada superficie creada por el azar, cada gesto de la paleta, y descubrir así un complejo mundo de formas, colores y relieves que hacen de esta exposición un espectacular homenaje a la pintura en mayúsculas. Mención aparte requiere el catálogo cuidadosamente editado. En él leemos dos presentaciones, una del pintor Paco Jurado, y otro de la Historiadora del Arte, Inmaculada España. A Jurado habría que decirle -sin acritud, ya que su texto es generoso y sentido- que todo no vale a la hora de hablar de arte, que los "espacios oboidales" no existen, si acaso los "espacios ovoides", que el uso de "materiales innobles" como "recortes (de) papel u otros materiales de desecho" no dan una "imagen totalmente vanguardista" desde hace décadas, y que la retórica forzada ("se me antoja que su tremenda trayectoria artística es debido -¿o debida?- a una madurez consensuada con la constancia diaria del arte") a veces puede resultar ridícula -o al menos sin sentido. Amén de algunos deslices tipográficos -supongo- como "recortes papel" o "conjunto de sus obras son fruto de...", pues o "el conjunto de sus obras" -de su obra quedaría mejor- "es fruto de...", o bien "sus obras son fruto de...". Tampoco quiero ponerme muy quisquilloso pero sí es cierto que la revisión de los textos evitaría estos errores menores que desmejoran la buena presentación del volumen. A Inmaculada España le diría también que esto no es un lenguaje "totalmente contemporáneo". Puede que ante el público de a pie sí lo sea -cualquier cosa que no sea pintar como Velázquez será considerado "moderno"-, pero a quienes hemos leído algo de la historia del arte durante el último siglo sabemos que Picasso utilizó el collage hace bastante tiempo, y que Tàpies ha usado durante muchos años técnicas mixtas más complejas -y arriesgadas- que los Vertedor, por ejemplo. También sería interesante eludir determinadas redundancias que cuestionan la seriedad del comentario, me refiero a "José Antonio Vertedor juega entre la figuración y la abstracción, pese a que el peso de la abstracción es mayor, jugando con la gravedad, las formas y los planos de color" -ese "pese a que el peso" rechina-. El juego de la gravedad supongo que está referido al dripping invertido de uno de los cuadros, bueno, y en general a esta particular técnica que tanto empleara Pollock. La figuración , por otro lado, está más que ausente en toda la muestra. El juego de palabras entre fusión y confusión de la exposición está muy bien escogido, sin embargo es un punto a debatir, el de si la fusión entre dos pintores conduce a un punto creativo óptimo, y también de si la confusión entre las autorías de ambos revierte en una ventaja para el espectador, o para el arte, o bien todo lo contrario, signifique esto lo que signifique.

1 comentario:

ESPASUA dijo...

Ya era hora de que actualizaras este espacio abierto al arte, como entenderás por los motivos de la amistad que me une con los artistas, no voy a opinar, si corroborar lo expresado en positivo.
Un abrazo.
Espasua